Crónica de la primera semana en confinamiento.

Ya ha pasado la primera semana de confinamiento en nuestras casas y quisiera hacer algunas reflexiones. Son necesarias y, el que pueda, que las haga también. Yo las colgaré por si alguien quiere leerlas. O no, la verdad es que da igual. Las cosas tal y como las conocemos ya no están y debemos asumirlas. Es un buen momento para retomar la filosofía estoica o cada uno las creencias que tenga. Pero si no se tiene algo, se hará difícil aguantar. Cada uno que elija lo que le sirva, pero que lo coja. Es importante, porque aún queda.

Organización de las clases.

Y, ya dicho esto, vamos con la crónica en sí misma. Hemos tenido una semana complicada, sobre todo los profes, porque hemos tenido que actualizarnos a tope. No dudo que la guerra no está aquí, mientras escribo estas líneas, sino en los hospitales, pero el esfuerzo que están haciendo el resto de mis compañeros es memorable.

Estamos asistiendo a la actualización del modelo educativo tal y como lo veníamos haciendo hasta ahora. Preparando vídeos, clases online, utilizando los recursos virtuales para crear clases que nos sirvan de repositorios… es un gran esfuerzo, que me hace pensar lo que generalmente pienso del futuro de la educación: el profesor, o el maestro, será un acompañante en el proceso de enseñanza y aprendizaje del alumno. De hecho, estamos viendo que los horarios se cumplen de otra manera y los propios alumnos deben adaptarse.

En este sentido, como decía, el profesor se convierte en un acompañante que lo que produce es contenido a consumir por sus alumnos (sí, como toda la vida), pero son ellos los que se organizan el tiempo. Si intentamos centralizar la asistencia como en las clases presenciales, sin dar la opción al alumno a que vea la clase grabada y pueda recuperarse, mal vamos. Entiendo el miedo que pueda generar. El rechazo a lo desconocido y lo nuevo es lógico, pero es lo que hay.

En mi caso ya he empezado a grabar vídeos (sí, hasta me he hecho un canal; Mola Ser Profe, se llama… original, ¿verdad?) para los alumnos, aunque en breve empezarán a aparecer vídeos para todos (sobre todo en cuanto resuelva algunos asuntos técnicos). Es normal que la calidad de los mismos sea limitada, pero ahora mismo tenemos que resolver el problema del contenido, no del continente.

Oposiciones.

Bueno, este tema es una maravilla. ¿Y ahora qué? Pues no se sabe, como suele ser habitual en las administraciones. No se sabe, porque ahora mismo no se sabe nada de nada.

En este sentido habrá opositores que no han notado la diferencia, sobre todo los jóvenes y las personas que tienen el privilegio de poderlas estudiar. En ese sentido, enhorabuena y a seguir.

Por otro lado, habrá opositores (los que a un amigo mío les gusta llamar Interinos Pata Negra) que no podrán estudiar porque ahora la familia está SIEMPRE en casa y no se puede salir. En este sentido, hay que aguantar como se pueda.

En fin, que pase lo que pase, tendremos que seguir adelante y reinventarnos o adaptarnos a lo que venga, pues no nos queda otra.

Lo que está haciendo la gente.

Yo he flipado. Con las cosas que está haciendo la gente desde sus balcones. La capacidad que tenemos de creatividad y solidaridad con nosotros mismos. Así que yo también me terminaré sumando. Pero con calma, que no quiero una arrancada de caballo y parada de burro.

Seguiremos viendo gestos, pero sobre todos ellos, veremos el gesto de agradecimiento a todas las personas que están haciendo que esta guerra la podamos vivir desde nuestra casa con todas las comodidades que tenemos en ella. Sanitarios los primeros, servicios y cuerpos de seguridad del Estado, comercios, reponedores, limpiadores, transportistas… seguro que me dejo gente.

Cambios.

Todo esto traerá cambios, más allá de los que estamos viviendo. La vida no volverá a ser como era, o eso quiero pensar. Las paradas que hacemos por determinadas cosas, deberíamos ponerlas en perspectiva. Todo lo que nos hemos inventado como sociedad puede quedar reducida a la nada, como vemos. Pero eso se nos olvida con mucha facilidad. Y espero que no pase, pero el ser humano es así. Por eso es bueno que queden escritas o grabadas estas cosas. Porque hay que volver sobre lo que hemos pasado y aprender sobre el tema. A fin de cuentas, para eso les pedimos a nuestros alumnos que registren en un porfolio o un cuaderno lo que van aprendiendo. Hagamos lo mismo y aprendamos a darle perspectiva a la vida. Las cosas tienen la importancia que tienen. Y ahora lo estamos viendo.

Recomendaciones.

En los siguientes días voy a ir recomendando libros, pero quizá sea un buen momento para recuperar, como he dicho libros sobre el estoicismo o la terapia cognitivo conductual. Pero, que también, es bueno leer prosa opoesía y evadirse (todo no va a ser Netflix). En mi caso, he querido recuperar El Laberinto de los espíritus, de Carlos Ruiz Zafón, que lo tenía aparcado y ahora es un buen momento para la buena literatura.

Ánimo y a seguir.

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